¿Quiénes SOMOS?

La Asociación ASPROMIN:

La Asociación Protectora de Personas con Discapacidad Intelectual de la Cuenca Minera -ASPROMIN- fue fundada en 1969 con el objeto de dar respuesta a las necesidades de formación, asistencia y rehabilitación de niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual. 

Su sede social está en El Campillo, Huelva. 

En la actualidad su ámbito de actuación se extiende a la Comunidad Autónoma de Andalucía, atendiendo a 97 personas con discapacidad intelectual y a sus familias.

  

Finalidad de ASPROMIN:

De acuerdo con la propuesta del movimiento asociativo FEAPS la finalidad de ASPROMIN es "materializar los apoyos a las personas con discapacidad intelectual y a sus familias, de acuerdo con los criterios de calidad FEAPS".  

En los Estatutos de la Asociación se recoge esta materialización de apoyos de la siguiente forma:

  • Fomento de la formación, asistencia, recuperación y enseñanza de niños, adolescentes y personas adultas con discapacidad intelectual,
  • Protección de menores con discapacidad,
  • Atención, asesoramiento y formación de sus familiares o tutores,
  • Formación de los trabajadores con dedicación en los centros de la Asociación.

 

El Movimiento Asociativo FEAPS:

ASPROMIN es miembro de FEAPS-Andalucía (Confederación Andaluza de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual) que a su vez se integra en la Confederación Española (FEAPS).


Nuestra Misión:

"Contribuir, desde un compromiso ético, con apoyos y oportunidades, a que cada persona con discapacidad intelectual o del desarrollo y su familia puedan desarrollar su proyecto de calidad de vida, así como a promover su inclusión como ciudadanos de pleno derecho".


Nuestra Visión:

Ser una organización justa, solidaria y trasparente con liderazgo en todos los servicios que presta, abierta al aprendizaje y al cambio, estando siempre orientada desde un compromiso ético a las personas con discapacidad, a sus familias y a todos los que forman parte de ASPROMIN.


Nuestra Valores:

  • Trabajo en equipo, optando por una metodología de trabajo con grupos reducidos de personas, comprometidas en un proyecto común y con una responsabilidad mutua compartida.
  • Transparencia en la gestión,  con dirigentes y profesionales responsables de su gestión económica, austera en el uso de recursos y ajena a cualquier sospecha de lucro personal, ostentación y malversación de medios.
  • Respeto, a partir del reconocimiento de la dignidad y valor de cada persona.
  • Evaluación y mejora continua, mediante la recogida de información, verificación y análisis final para evaluar la calidad del programa o servicio con el propósito de reconducir, si fuera el caso, las actuaciones a mejorar.
  • Justicia, ofreciendo a la persona con discapacidad intelectual un trato, como ciudadano de pleno derecho que es, en igualdad de condiciones que cualquier otra persona para que pueda participar activamente en la comunidad. Esto nos obliga a la equidad con todas las personas, sin discriminación por raza, sexo, condición social o cualquier otra diferencia.
  • Eficiencia, para cumplir con honestidad y responsabilidad, la misión de la asociación.
  • Compromiso, de todas las partes que forman la asociación (directivos, profesionales, personas con discapacidad, familias, voluntarios, etc) con la causa: asumiendo y compartiendo beneficios y riesgos, así como obligaciones, intereses e ideales.
  • Flexibilidad, que fomente el aprendizaje y actitud positiva que facilitan la apertura y la gestión del cambio para la consecución de los objetivos que persigue la asociación.
  • Entusiasmo, e ilusión de todos por un objetivo compartido.
  • Independencia, que lleva a la toma de decisiones de la asociación con el único fin de llevar a cabo la misión sin dejarse influenciar por tintes políticos, religiosos o culturales.